Sueñas que eres tu pero no eres tu, y siempre vuelves al mismo punto donde recuerdas que nunca dejarás de ser lo que eres, lo que me asombra es que siempre llega en momentos insospechados, cuando no deberían de estar ahí. Parece que lo hacen queriendo, para hundirte en ti mismo, acosándote por una calle de una sola dirección (dirección a tú). Eres tú y sin ti no te queda nada, pero a la vez te da miedo eso, me da miedo eso. Temo ser así con todas mis fuerzas, pero a la misma vez se que no puedo hacer nada, es parte tanto de ti como de mi, o de los dos. Hay algo que falla, cada vez que el contador llega a un punto determinado se escucha un CRACK! y todo vuelve a empezar, viene una ola y se lo lleva casi todo, dejándote desnudo y sólo con los pocos puñados de arena que has intentado salvar en las manos. Es así de inutil, luchar contra una marea de ti mismo. Que rabia…
¿Qué pasaría si quisieras a una persona que sabes que en el fondo no es así pero a la que amas con locura porque sabes que en el fondo es diferente, diferente de todo lo que has conocido, diferente al resto del mundo? No sabe hablar muy bien, ni es especialmente atractivo, tiene un cerebro de mosquito y a menudo está bastante sólo, no porque quiere, sino porque no encuentra donde encajarse, y esto no le da pena, sólo cuando la gente normal le habla de forma normal, cuando empiezan a pensar que todo es tan normal como ellos, y él se da cuenta de que no es así. Pero… es un niño grande, con sus sentimientos puros, odia como los niños, y amaba como los niños, y es pasado porque le pegaron bien fuerte una vez y ahora le tiene tantísimo miedo al amor que lo evita y lo disfraza de risas y hombría. Se dan muchas cosas por supuesto, cuando en realidad nadie sabe nada. Quien diga que me conoce bien que me tire la primera piedra… aunque se que ni yo podría hacerlo. Es miedo, sólo miedo.