Acabo de llegar de la cena de despedida de mi compañera Silke. Hemos cenado en un restaurante americano llamado Lone Star donde he cenado “Honky Tonk chicken” (Pechuga de pollo marinada en mostaza Dijon, eneldos, miel y jugo de lima, cubierto de salsa de arándanos, servida junto con patatas búfalo y ensalada de col, 27 dólares
En otro orden de cosas, mañana salgo de viaje a Northland, toda la zona norte de Nueva Zelanda (de Auckland para arriba), hasta el 10 de Mayo. Voy acompañado de Miguel y en Bay of Islands nos encontraremos con Maria, mi otra compañera alemana.
Hemos alquilado un coche que se llama “El Cheapo”, conducir por la izquierda y eso.
La primera noche la pasaremos en Whangarei, las dos siguientes en Pahia, en Bay of Islands, el siguiente día seguiremos subiendo hasta Cape Reinga, el extremo norte de la isla y desde ahí bajaremos de nuevo a Auckland bordeando la costa oeste siguiendo el mar de Tasmania.
Llevo la Lonely planet, el saco de dormir y el cepillo de dientes. Nos vemos la semana que viene!
A pesar de que los podamos imaginar con taparrabos viviendo en la selva, los maoríes son en la actualidad una minoría étnica de Nueva Zelanda integrada en la sociedad. Ocupan todo tipo de cargos aunque es usual verlos como conductores de autobuses, miembros de seguridad, tiendas…
Son fisicamente MASIVOS, y con masivo quiero decir gigantes. Son generalmente muy gordos y altos, incluso las mujeres. Tienen los ojos saltones y la piel morena. Aunque históricamente son grandes artesanos y artistas, en la actualidad parecen haber perdido todo interés por el arte y su cultura, por lo que es difícil encontrar lo que a muchos nos gustaría encontrar; lo exótico. Quitando su idioma y la HAKA, o la que es lo mismo, la presentación que hacían tradicionalmente las tribus antes de iniciar una guerra, muchas de sus costumbres han desaparecido o bien la sociedad occidental las ha absorbido y las ha hecho desaparecer.
Los maorís tienen fama de agresivos y problemáticos, generalmente las generaciones más jóvenes… aunque la palabra agresivo para un kiwi es muy cuestionable. Aquí nunca pasa nada.
Finalmente tienen su propia lengua, de origen polinesio, con la que se nombran la mayoría de los lugares. Sin embargo, utilizan el inglés con mucho slang o jerga para comunicarse, haciendo que sea muy difícil para los forasteros. He aquí un video de un anuncio típico de “Si bebes no conduzcas”. Básicamente trata de un maorí que imagina como sería todo si sus colegas muriesen. Es inglés, lo prometo.
Ya estoy asentado (al menos con una cama que puedo llamar mía) en 27, Fairfax Ave, Northcote, Auckland. No me voy a andar con muchos rodeos así que paso a explicar donde estoy y lo que hay por aquí:
Auckland es una conjunción de 4 grandes ciudades, que son Auckland, Waitakere, Manukau y North Shore ó costa norte, que es donde estoy.
El camino al CBD o Central Business District, es decir, el centro de la ciudad, es un viaje de unos 15 mins en bus que cuesta 3,40$ o 2,10€. Las conexiones son bastante buenas.
Pasando a la casa, que creo que interesa más, es una casa situada en una calle sin salida, (que podría ser Wisteria Lane), perpendicular a una calle bastante importante llamada Onewa rd.
27, Fairfax Avenue, Northcote, Auckland
La casa no es ningún lujo, es una gran casa de gente jóven, construida en los 70’, con unos 9 dormitorios (no los he contado), 3 baños, 1 aseo, 2 cocinas, 2 salones, 1 terraza y un jardín que rodea la casa.
La casa por fuera
En ella vivimos (creo) 3 franceses, 1 alemana, 1 italiano, 1 venezolano y algunos kiwis. La verdad es que no se exactamente quienes son aún porque no los he visto a todos, sólo algunos, pero a los que he visto parecen gente muy maja. Son gente entre 20 y 30 años, la mayoría trabajando o estudiando. Me choca lo fácil que encuentran trabajo aquí, aunque ya hablaré de esto en otro momento.
Mi habitación es más grande que la de jerez y tampoco tiene mucha historia, serán unos 14 metros cuadrados de suelo enmoquetado y cristalera grande que da a la calle, una cama de 90, un armario visto, un puff, mesita de noche, cómoda con cajones y espejo. Tampoco necesito más la verdad.
Mi habitación
Si subimos a la planta de arriba nos encontramos el groso de la casa:
Cocina de arriba
Vistas desde la cocina, no es que viva en medio del campo, es que las ciudades en Nueva Zelanda están integradas en el campo.
El salón o Lounge que lo llaman, tiene unas vistas al CBD impresionantes.
Vistas desde el Lounge.
La terraza o Deck, lo que hay tapado es una barbacoa.
Jardín trasero o backyard
La casa desde el lateral.
Al final de la calle sin salida hay una entrada a un paseo por el bosque, una especie de ruta de un parque natural o algo. Aún no he ido.
Se está bien aquí, ahora tengo que encontrar cosas que hacer hasta el día 27 que salen las visas de trabajo para los españoles… pero eso es otra historia.
Ahora sí que se acabó el año finalmente…
Este día tenía que llegar tarde o temprano. Quizás en vez de veinte recuerdos podría haber hecho veinte mil, pero sería una tortura china para quien lo lea y para mí se quedan.
En realidad esto no es el fin, el fin nunca llega, quizás es el principio de algo más grande. Considero que ha sido un año académicamente nefasto pero personalmente enriquecedor, con todo lo aprendido y vivido es momento de ponerlo en práctica y no parar nunca. He aprendido que no hay que tener miedo, no temer a nada, ni a viajar, ni a otras culturas, ni a tus superiores, ni al sistema. Hay que estar activo y vivir la vida, y vivir la vida no significa estar de fiesta todo el día sin dar palo al agua, es mucho más, es vivir la vida con los demás y vivir la vida contigo mismo, haciendo lo que más te guste.
Es momento de una nueva etapa, no se si kotalouer.tumblr.com se quedará aquí o no, por lo pronto queda en animación suspendida.
Y aún tengo muchos recuerdos; supongo que de los mejores que me quedan por contar fue cuando vino mi madre en Marzo con mi tía. Me hizo muchísima ilusión verlas después de unos meses y viajar con ellas. Realmente la echo de menos aquí; tengo ganas de verla mañana y abrazarla y ver a mi padre y a Nico.
Llevamos unos días haciendo cenas de despedida aquí en la terraza; hoy será la última aunque no por ello peor. Echaré de menos esta forma de convivencia…
Noche de muffins en Amsterdam en Enero.
En la residencia de Jacobo el mago en Harlem, muertos de risa, el psicópata, la pulsera con la historia de la vida de Jesús, la terapia de grupo y los trucos de magia.
¡No tengo tiempo para nada!
Entre despedidas, cenas, enviar paquetes, hacer maletas y salir queda muy poco tiempo para escribir. Muy poco tiempo para todo en realidad. Mañana piso territorio español si todo va bien, cargado de maletas y de experiencias.
Esta mañana se ha ido Carmen, la hemos acompañado a la estación de Jonfosse. Aún no me lo creo mucho, es como si la volviese a ver el lunes. En realidad nadie se cree muy bien lo que está pasando y eso me da un poco de miedo. Tengo ganas de reaccionar YA.
En cuanto al recuerdo 3 podría ser el viaje a Berlín (creo que no me repito, ¿no?). Estuvo bien… ¡muy muy bien!
Ayer!
Los últimos días siempre son los mejores, ¿por qué?
Fuimos a cenar a un restaurante italiano del carré 20 personas, comimos algo riquisimo y bebimos vino, después fuimos a la Maison du Peket a seguir bebiendo, continuamos en el Point de Vue llorando borrachos y acabamos en casa unos cuantos saltando y bailando Viva la vida de Coldplay con la música a todo volumen.
Ahora vamos a despedir a Ana y Julia que marchan mañana…
Cuando vinieron mis amigos en Febrero.
La seis días más intensos de toda la erasmus. Muy mal planteado, casi no pude disfrutar de ellos (de vosotros) con calma. Muchos viajes: Lieja, Bruselas, Amberes, Gante, Brujas, Maastricht, Dusseldorf…
Además llegaron (llegastéis) en un momento de estrés máximo, con los exámenes por delante, muchísimo frío, muchas cosas por ver aún por delante. Yo lo planteé muy mal también, iba estresado todo el tiempo pendiente de buses, trenes, hostales, enseñar las ciudades y a la vez forzar al máximo para poder salir también por las noches. Quería que vieran (que viéseis) todo lo que era la vida aquí pero me di cuenta de que no puede hacerse todo en 6 días. Tenía el listón muy alto y con demasiadas expectativas en esta (vuestra) visita. Supongo que a todos nos quedó un sabor final agrio del viaje que lo llevo clavado en el corazón.
Aún así y después de todo me quedo con lo bueno, con el hostal del terror de Amberes (que en realidad fue una experiencia), con el antonium!!, los pocos momentos de sol que hubo (jaja), el hostal bueno de Bruselas y sobre todo con la buena compañía. Yo corto y elimino el último día del viaje y espero que el resto de los días vosotros también lo pasárais bien.
Por todo esto mi recuerdo 6, ya mismo estoy allí con vosotros de nuevo.
Fuimos a Ostende a pasar el día en la playa y de paso vimos un poco la ciudad. Hizo un día estupendo aunque con un poco de viento frío. Echaba de menos el mar.
Por otra parte ha sido un poco triste porque Manu se fue ayer y Alexia se va en unas horas. He estado haciendo un ensayo de maleta y parece que funciona.
Hoy queda una semana justo; pellizquito en el estómago.